LA PARIDAD
La participación de las mujeres en la constitución de una Unión Europea democrática.
La lucha por la paridad tiene una solera y una tradición que data de 1992. En aquel momento Carlota Bustelo me invitó y habló del cuadro de Jacques Louis David: “El Juramento de los Horacios” en el que los hombres ocupan el primer plano protagonista y las mujeres aparecen en el fondo, como un fondo amorfo. Ellos, los varones, son los que si son objeto del Contrato Social.
El profesor Fernando Quesada, hablo de la necesidad de un nuevo orden político. Los varones se adjudicaron a si mismos la cuota del 100%, pasando a un nuevo Contrato Social donde las mujeres no seamos sus objetos transicionales.
¿Qué Europa queremos? Es algo que todos debemos plantearnos. A mí, desde mi sensibilidad feminista me escandalizan las fotos del grupo de mandatarios. A mi me ha pasado, que cuando ellos han visto que un grupo de mujeres estábamos haciéndonos una foto, l nos decían: “Estáis muy solitas”. Pues esa es la impresión, ellos están muy solitos. La sensibilidad feminista, hace que nos chirríe la foto donde sólo está Ángela Merkel. Estas fotos no son de recibo democrático.
Los mecanismos patriarcales, no han logrado equilibrar los mecanismos democráticos. Las mujeres ganan sí y sólo si gana la democracia y la democracia gana si y solo si ganan las mujeres.
Para romper con el techo de cristal, las mujeres estamos ejerciendo el poder sin la completa investidura. Nosotras estamos como esquinadas, al borde, como cuando nos sentamos de refilón en una silla. No estamos suficientemente respaldadas por otras mujeres, ni por los varones. Y mientras no poseamos la investidura, no podremos investir a otras mujeres.
Foucault decía que el poder no se tiene, el poder se ejerce. No somos consistentes, si realizamos un test del flujo de poder. Hasta que el poder no fluya entre nosotras con normalidad, no ejerceremos el poder normal. Deben desaparecer las estridencias, como la híper-representatividad masculina en las fotos de los poderosos.
Es necesario esbozar una reflexión acerca de la ausencia de la mujer en el mundo financiero. El sistema financiero en lugar de cumplir su autentica función, se ha convertido en un juego de ingeniería, de ingeniería económica que va a su aire.
Nosotras no hemos entrado en las ingenierías financieras de alta elaboración. Tal vez sea algo que dice algo bueno de nosotras.
Las mujeres queremos ser iguales por ser iguales, ser libres por ser libres, y cuando lo logremos, luego ya hablaremos…. No tenemos que asegurar que vamos a sacar las castañas del fuego a nadie, no debemos entrar para arreglar el desaguisado… pero debemos entrar en el. Sólo así habría una autentica democracia y plena legitimidad.
El feminismo es un test de legitimidad democrática, de igualdad real en todos los niveles, en los de abajo, en los del medio, en los de arriba.